Si vives tu sexualidad, sea parcial o total, en solitario y necesitas un cambio para aportarle más chispa, más morbo, más diversión y un alto grado de placer estás en el sitio correcto. Te voy a hablar del control de castidad y de mí como tu Key Holder.

Estamos programados, ya sea por la sociedad, por una educación parcialmente represiva o por la información recibida, a entender que el placer sexual masculino se basa única o mayoritariamente en la manipulación placentera de la zona genital. Si te digo que el control de esa zona no lo tienes tú sino yo, incluso o a kilómetros de distancia y que gracias a ese control multiplicarás tu placer, ¿qué opinas?

Si te digo que cuando te excites no vas a poder aliviarte, que sólo vas a tener los orgasmos que yo diga, cuándo, cómo y dónde yo decida, ¿qué dices? ¿Esa situación se ha transformado en una erección?

¿Y si te digo que voy a mantenerte en constante excitación siempre que lleves tu cb (cinturón o dispositivo de castidad) y que no vas a necesitar nada más que a mí, tu Key Holder, para llegar a estadios máximos de placer? Pues sí, ya es tarde para empezar a mirar qué jaula ponerte.

Si te das cuenta, la situación que ahora has podido imaginar y que te ha excitado no ha sido debido a provocadoras fotografías, ni por tocarte, sino que ha sido tu mente la que ha recreado lo que decían mis palabras. En esto se basa el control de castidad, en acariciar la mente y estimularla para llevarla a rozar el clímax y así vivir una sexualidad donde no se concibe un orgasmo físico sin una placentera manipulación mental.

Obtener ese placer y mantenerlo en el tiempo representa sentirse vivo, en constante excitación, ser capaz de cualquier cosa por su Key Holder, sentirse unido a quien sabe qué necesitas y cuando lo debes tener. Si te doy a elegir placer fugaz o indefinido, ¿qué crees que elegirías?.

¿Cómo se podrá controlar mi castidad a distancia?

Como siempre he dicho, la sinceridad es lo que va a hacer que la relación tenga sentido y funcione. Partiendo de esta base deberemos hablar vía email, debo realizar varias preguntas que son importantes para que yo pueda estudiar el caso y ver si va a ser posible el control. La distancia no supone ningún impedimento, es totalmente factible y seguro. Soy Key Holder de otros y estar lejos no es un handicap para ninguno. Las instrucciones se dan de forma clara y existe una comunicación casi diaria que permite el disfrute total de la castidad.

¿Quien suministra el CB?

Lógicamente tanto el Cb como los accesorios de cierre y materiales necesarios para el bienestar del casto debe proveerlo uno mismo, siempre es más práctico y, además, nadie se conoce mejor que uno. Yo propongo y tú eliges, así existe esa complicidad necesaria que hará que, desde el inicio, compartas junto a mí tu nueva vida sexual. Todo debe ser pactado.

¿Qué relación mantendremos?

Pues aunque el juego pueda dar a entender que es de soledad no es así. Mantendremos contacto pactado puesto que hay que mirar la disponibilidad, el tipo de vida diaria del casto, las actividades que se realizan, la privacidad, etc., y una vez estudiado el caso se pactará el tipo de relación. Lo que sí debe quedar claro es que no voy a ser la novia de nadie y no permito whats continuos, ni llamadas sin aviso previo, mi compromiso como Keyholder es el de controlar la castidad y hacer que se disfrute plenamente de ella, manteniendo únicamente el tipo de relación que esto implica.

¿Es necesario ser sumiso para jugar?

No necesariamente, lo único que sí debe tener claro el casto es que una orden dada es estudiada previamente y tiene su porqué, así que la obediencia de dicha orden debería entenderse como obligatoria si se quiere disfrutar del juego.

¿Se puede jugar sin roles estrictos?

El único rol necesario es el de casto y Keyholder, no hablamos de Ama y sumiso que, aunque soy quien soy, habrán diferencias considerables tanto en el trato como en la práctica.

¿Controlar la castidad implica realizar prácticas BDSM?

No. Si no hay una condición sumisa y no se pacta una relación basada en la FemDom no hablamos de BDSM. Aunque sí es cierto que cada día que pase, al haberme otorgado el poder respecto a tu sexualidad y al disfrutar de ello es posible que sin darse cuenta la sumisión hacia mí sea evidente y se acerque a una relación D/s. Nunca se utilizarán prácticas más allá de las aceptadas, no le pondremos título.

¿Es posible jugar si tengo pareja?

Es posible aunque complicado. Debemos tener en cuenta que para disfrutar de la relación se debe tener un mínimo de intimidad y privacidad. Es cosa de cada uno cómo lleve su relación de pareja y la disponibilidad que tenga para llevar este otro tipo de relación. Aconsejo ejecutar este juego con la propia pareja, en este apartado existen talleres para saber cómo hacerlo correctamente y vivir plenamente la castidad con ella.

¿Es necesario llevar siempre CB?

Si ese “siempre” se refiere a diario la respuesta es que no es necesario, pero debo decir que la castidad con cb es adictiva y el casto puede suplicar llevarlo puesto tanto tiempo como sea posible.

Si ese “siempre” se refiere a que para este juego es necesario llevar cb, la respuesta es no, pero con matices. El cb ayuda a estimular la mente, su colocación activa deseos, el verlo puesto excita física y mentalmente, el llevarlo impide la inmediatez del alivio y todo junto hace que la intensidad con la que se vive la castidad no tenga nada que ver a la que pueda vivirse voluntariamente sin el dispositivo.

¿Controlar mi sexualidad implica renunciar a mi placer?

Nada más lejos de la realidad. Dentro de las excelencias del control de castidad está el aumento del placer puesto que se suma el físico al mental. El placer que puede dar el orgasmo y previo a éste, en una relación normal, es puntual y breve, llevando el control de castidad al máximo exponente no hay comparación. La excitación es constante, la mente vive orgasmos duraderos que no son físicos y cuando llegan éstos la intensidad se multiplica.

¿Se me permitirá tener orgasmos?

Sí, claro. Cuando yo decida y cómo yo decida, esa es la gracia. Pero adelanto ahora que a medida que pasa el tiempo el deseo del orgasmo disminuye, se empieza a entender que no es buen cambio el todo un día de placer por uno segundos de alivio. Aunque se permiten y se obliga a tenerlos, por salud, pero de eso también me ocupo.

TESTIMONIO

Mi nombre es Fermín, tengo 42 años me he considerado siempre un tío normal. Soy divorciado y actualmente no tengo pareja.
Hace un año más o menos descubrí a la Sra Ishtar, me pareció de lo más serio en el panorama FemDom de este país, así que me puse en contacto con ella por correo electrónico.
Mi primera intención fue mantener una relación sin saber en qué forma establecerla ya que resido a muchos km de su lugar base y asistir de forma presencial era complicado. Aunque no descartaba organizarme para ir un par de veces al año a su estudio.
Después de intercambiar algunos mails llegamos a plantear jugar al control de castidad, quería, necesitaba, ponerme en sus manos como fuese, y acepté probar.
La castidad ya era una idea que me bailaba por mi cabeza desde hacía mucho tiempo pero no sabía cómo enfocarlo o planteárselo a nadie, tampoco sabía qué me podía aportar, pero lo encontraba excitante por todo lo que había podido leer (páginas o blogs del extranjero, inglesas o americanas, por aquí hay poco o casi nada y lo que hay no es muy interesante).
Por mi situación, no tenía problema en masturbarme siempre que lo deseaba, tenía sexo con nuevas amistades o incluso acudía a profesionales cuando me apetecía. Cubrir esas necesidades más primarias (ahora diría primitivas) me resultaba realmente sencillo, pero después de correrme siempre sentía un gran vacío. Así que, después de contactar con Domina Ishtar y leer muchísimo más sobre la castidad masculina, fantaseaba con haber podido encontrar a la controladora de mi llave, o como se suele llamar, keyholder. Ella me dio mi tiempo, me enviaba textos, me hacía investigar y fue haciendo que poco a poco desease más y más empezar. Al poco ya soñaba con comprar un CB (dispositivo o cinturón de castidad o jaula…) y comenzar a descubrir algo de todo lo que había leído, deseaba ya otorgar el poder de control sexual, físico y mental.
Puede que el lector/a piense que para ello se necesita una proximidad, pero no, no era necesario y encontramos las fórmulas adecuadas, bueno, ella las encontró y a mí me parecieron de lo más excitantes, ingeniosas, inteligentes y, por supuesto seguras.
La idea fue sencilla de desarrollo. Yo no tenía problema en cederle ese control así que planteamos los primeros pasos:

1. Hizo que durante varios días mirase modelos de CB (jaula o cinturón de castidad) y que le enviase los un más me gustasen y pensase pudiesen irme bien.
2. Me hizo tomar medidas de la longitud de mi pene, erecto y durmiente, así como la circunferencia del mismo y de la parte superior del escroto.
3. Con medidas tomadas me hizo comprar el CB elegido por ella.
4. Establecimos horarios y disponibilidad diaria.
5. Establecimos periodo de adaptación.
6. Consensuamos juegos.

Su funcionamiento fue fácil. Cuando llegó el CB estuve durante la primera semana poniéndomelo de 4 a 5 veces diarias para controlar la adaptación y si me causaba roces o problemas en mi pene o testículos. Por supuesto que cada día la propietaria debía ser informada del proceso.
Pasado ese periodo empezó el juego. No voy a relatar lo que para mí es muy privado y pertenece a nuestra relación, solamente explicaré que levantarme y pensar en mandar la fotografía de mi erección encerrada a mi Keyholder, como inicio del día era una pasada. A partir de eso ella decidía a lo largo del día qué deseaba de mí y qué pruebas me planteaba.
No soy muy amante del dolor ni de la humillación así que todas sus peticiones y pruebas estaban más enfocadas a la excitación y frustración. Algo que me hacía estar todo el día en constante excitación.
Estos meses han sido increíbles, han sido intensísimos y he descubierto de la mano de Domina Ishtar un nuevo mundo dentro de mi sexualidad. Puede parecer incongruente pensar que ese control, prohibición o frustración puede hacerte volar y darte esa ilusión perdida en tu sexualidad pero os aseguro que es así.
Hoy, y tras estos meses, me es muy complicado pensar en no tener lo que hoy vivo con mi jaula y que por supuesto recomiendo a cualquiera que necesite un cambio a mejor en su vida.

Cada día es una experiencia, un descubrimiento, mi mente vuela más que nunca y mi estado, tanto físico como emocional, han mejorado considerablemente. Me siento más vivo, de mejor humor y mentalmente excitado aunque tranquilo y sin necesidades sexuales puesto que estoy totalmente satisfecho. Empiezo a pensar que ahora todo tiene sentido, que masturbarse significa una descarga física y mental por lo que después de las “manualidades” te vacías y poco más y ¿qué dura? Pues unos minutos …. ¿cómo te quedas? Pues relajado momentáneamente y podría volver a hacerlo pasado un rato. Pero… ¿qué sentido tiene estar muriéndote de calor y abanicarte unos minutos? Pues eso, placer puntual y fugaz, en cuanto dejas de abanicarte empiezas a tener calor de nuevo. Mi Keyholder me ha ofrecido un lugar fresco, donde el frescor evita tener que abanicarme, donde cuando me abanico es porque ella ha cambiado la temperatura del aire, hecho a propósito, cuando ve que puedo tener de nuevo la necesidad de coger el abanico vuelve a cambiar la temperatura y el placer es absoluto y duradero.
Espero este ejemplo sea lo suficientemente gráfico y así pues entendible.

Gracias Señora, gracias Domina Ishtar por devolverme esa chispa, excitación, morbo y ganas de seguir experimentando con mi sexualidad.

Y ahora tú dices… Bien, esto para mí va a ser lo máximo, pero en lo que he leído se da a entender que lo que hace tan especial el control de castidad es que la excitación de uno es lo que hace que se transforme en lo mismo para el otro y eso es la base que hace que sea tan placentero y extraordinario. Si me falta a mí saber el disfrute de mi Key Holder por tener el control de mi sexo, ¿no va a perder intensidad? Si disfruto sólo yo ¿qué diferencia puede haber con excitarme con cualquier otra cosa?

Te cuento. Mi placer para empezar es algo global, refiriéndome a tanto en el plano físico como al mental. Los juegos o pruebas que ideo para ti ya me están dando placer porque sé cómo repercutirán. Lo que sea que tengas que hacer para agradarme y que lo hagas es mi satisfacción. Mi implicación hacia tu control es absoluta y lo que me aporta es un gran disfrute y, pese a que no voy a obligar a nadie a ser sumiso si no lo siente así, mi condición de Dómina está y esa entrega tuya me excita. Es cierto que soy, además, Key Holder de otros hombres pero cada uno tiene su espacio no invasivo y, además, tengo la capacidad y gran suerte de disfrutar de todo lo que hago y de para quien lo hago. También debes saber que, si tu control no me aporta nada yo seré la primera en ser sincera conmigo misma y siendo coherente con ello te invitarte a abandonar la relación . Ahora ya sabes que… Si no disfruto no juego, ¡simple!

Si te atrae lo leído y has decidido vivir la experiencia bajo mi control puedes ponerte en contacto mediante correo a dominaishtar@gmail.com. En ese mismo correo cuéntame más sobre ti, lugar aproximado de residencia, edad, si estas sin pareja y el motivo sincero que te ha impulsado a escribirme. Ten en cuenta que valoraré si eres un firme candidato a ser mi casto y de ser así te informaré del tributo y detalles que son necesarios que conozcas.

Domina Ishtar